Coger el ascensor es algo que haces a diario. Eso quiere decir que no es una experiencia nueva y que, seguramente, tienes claro las diferentes actitudes que debes llevar a cabo para que todo salga bien. A veces, no nos damos cuenta de las cosas que podemos hacer mal, simplemente por el hecho de la fuerza de la costumbre y de que no ha ocurrido nada grave, cuando hemos actuado de determinada manera durante mucho tiempo. Sin embargo, algo que parece tan fácil como montar en un elevador, en ocasiones, puede generar algunos problemas. Son varios los buenos comportamientos en un ascensor que hay que valorar y llevar a cabo siempre. Te van a ayudar a ti y al resto de pasajeros con los que lo compartas. ¡Son estos!
Pon en práctica estos buenos comportamientos en un ascensor
- Nada de brusquedad: Aunque hoy en día los ascensores están equipados con multitud de mecanismos de seguridad, los cuales hacen que sea prácticamente imposible que suceda un accidente, hay que tener en cuenta que se trata de un elemento que hay que cuidar y que está conformado por muchas piezas diferentes que, a diario, sufren un importante desgaste. Por eso, es de vital importancia subir y bajar en el ascensor sin dar saltos o golpes. Primero, por respeto al resto de gente y, segundo, porque estarás minimizando al máximo el riesgo de que pueda ocurrir una incidencia.
- Nada de bloquear puertas: Entre los buenos comportamientos en un ascensor, este es uno de los que nunca deberían pasar desapercibidos. ¿De qué estamos hablando? A veces, se da una situación en la que hay alguien con un carricoche o con bolsas de la compra que, hasta que cargan todo en el elevador, están continuamente bloqueando las puertas del mismo para que nadie lo llame y, así, no perderlo. Eso es algo que no se puede hacer, ya que las puertas son el elemento clave del ascensor. Hay que cuidarlas y con esta actitud solo se puede llegar a que se estropeen, ya que se les está impidiendo de forma continua que hagan su función en su totalidad. Además, el hecho de bloquear el elevador es un gesto muy poco generoso, teniendo en cuenta que puede haber personas que, en ese momento, tengan más necesidad que tú para utilizarlo.
- Cuida el espacio: Cuando se entra en un ascensor, hay que ocupar un espacio dentro del mismo. Puede darse la situación de que, cuando lo cojas, ya haya gente en el mismo. Ahí intentarás hacerte con un hueco en el que te encuentres cómodo, pero en el que también no invadas el espacio personal de cada uno, ya que la situación se puede volver realmente incómoda. De hecho, también es muy importante que hagas todo lo posible para no mantener un contacto visual muy prolongado ni mantener grandes conversaciones, hablando muy alto. Si cuando te subes al mismo no hay nadie, lo que debes hacer es irte al fondo, hacia una esquina. ¿Por qué? Porque es la forma más eficaz de ocupar el habitáculo. Así, si el ascensor se detiene para que entre más gente, estas personas se podrán ir colocando sin ningún tipo de problema hasta que el mismo se llene. Siempre hay que pensar que un elevador no está hecho solo para un individuo, sino para muchos más. Por otro lado, se hace imprescindible respetar la capacidad del mismo y el peso indicado. Así, funcionará a la perfección.
- Deja salir: Antes de entrar, dejen salir. Seguro que has escuchado esto muchas veces, cuando te han hablado de acceder a determinado emplazamiento. Pues es una muy buena idea y una norma de educación realmente importante. Si no dejas salir antes de entrar en el ascensor, lo normal es que todo se vuelva demasiado confuso y se pueda dar una situación que no es la que contaba. Quizá haya algunas personas que choquen entre ellas y eso no es bueno. Además, si esto pasa, se puede llegar al extremo de que las puertas del mismo se queden bloqueadas, sin poder abrirse y cerrarse de forma completa.
¡Cuida estos buenos comportamientos en un ascensor!